viernes, 5 de abril de 2013

Desfiguraciones

 
 Me cuesta entender por qué tiendo a inflar tanto a ciertos personajes en la vida. No entiendo el sentido de la lucha entre lo que sabes que no es cierto y el querer que sea cierto. Uno empieza a confundirse. No sé por qué, a pesar de darme cuenta de que tal persona tiene un comportamiento despreciable, egoísta y desconsiderado, en otra parte de mi bondadoso corazón, lo adorno con guirnaldas y amables calificativos. Como que no quiero creer que la persona que ocupa mis afectos no es una ardilla de cola larga, sino un simple ratón de alcantarilla. Debo empezar a creerlo.

Great expectations

Cuando uno empieza algo nuevo en la vida, es normal plantearse frente ello con una mochila de expectativas en la espalda. El problema está en que, generalmente, todo eso que esperamos, pocas veces llega a cumplirse bajo los mismos lineamientos en que nos gustaría. En las relaciones humanas pasa igual, conoces a alguien, empiezas a tener onda, te entusiasmas y crees que podría resultar. Cuando te das cuenta de que todo lo que esperabas jamás pasará, la caída es dura. Lo sientes como un fracaso y te preguntas qué hiciste mal. Bueno, lo que hiciste mal fue ponerle muchas expectativas desde un principio. A pesar de eso, tampoco me gusta la idea de vivir la vida sin esperar nada de ella. Me siento más a gusto pensando que es válido ilusionarse, aunque al final te cueste un millón de desilusiones y porrazos.

sábado, 23 de marzo de 2013

Brevísima impresión

Hace un par de días fui a una lectura poética con motivo del día mundial de la poesía. Principalmente fui porque mi amiga Catalina Espinoza, era una de las poetas invitadas. El segundo motivo es que estoy retomando toda la actividad literaria y eso incluye asistir a estos eventos. Si bien, hace muchos años que dejé de escribir, siempre seguí leyendo poesía. Estuve al tanto de las nuevas generaciones, de las que Catalina es parte. Por lo mismo, creo que he agudizado muchísimo mi punto de vista. Soy muy crítica de lo nuevo cuando me parece de mala calidad. No perdono con la justificación de que son principiantes, porque cuando alguien es malo, no hay caso. En esta lectura hubo mucho de eso. Entiendo que la escritura puede gatillarse muchas veces-o la mayoría de ellas-desde el dolor o la experiencia de ir descubriéndose en el mundo, pero eso dista mucho del sufrimiento adolescente donde todo es oscuro e inmaduro. Creo que nunca en mi vida había escuchado tan mala poesía. Me asombró saber que un par de asistentes habían sido pupilas de la Fundación Neruda hace muy poco ¿De verdad está tan mala la cosa? ¿Estas son las nuevas generaciones? Algo anda muy mal o la academia me endureció.

viernes, 22 de marzo de 2013

Tripas como corazones.

Que me deje de una vez y para siempre, para siempre, para siempre. O que me rapte a un bosque, me amarre a un árbol y se vaya. Pero no podemos seguir juntos nunca más.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Weird

Hace unas semanas una compañera de trabajo hizo un análisis de mi estilo. Aunque criticó mi peinado, mis zapatos, etc. Se enfocó principalmente en mi manera de vestir. Según ella, tenía que cambiarla con urgencia. Decía que me veo demasiado joven, que mi estilo era muy nerd y que por lo mismo parezco una niña más que una 'mina'. O sea, básicamente, ella decía que tenía que dejar de lado todo mi clóset. Como los últimos meses he estado ocupada en la reconstrucción personal, pensé que quizás era acertada la crítica de mi compañera y la invité a mi casa para que analizara mi ropa. Fue muy traumático. Todo lo que vio le pareció mal. Con dolor de guata y frases como "¡pero esta es mi polera favorita en el mundo!" fui desechando prenda por prenda. Pasaron varios días en que la ropa quedó amontonada en el piso para ser regalada. Yo la miraba desde mi cama con nostalgia. Pensé que en realidad, siempre me he vestido un poco diferente al común de las personas. Me gusta verme distinta, no quiero ser una más del montón de minas con estilos sacados de catálogos de alguna multitienda. Odio hablar de mí en tercera persona, pero creo que la Berni es esa mina medio rara. No me la imagino de otra manera. No sé si sea malo que me vea más joven de lo que en realidad soy, pero si para verme mayor o verme más mina tengo que ser como todas las demás, prefiero quedarme como estoy. Naturalmente, doblé toda la ropa y la regresé a donde nunca debió salir.

martes, 12 de febrero de 2013

Without a Valentine

Se acerca el 14 de febrero y aunque uno no quiera, ver tanto amor alrededor, pasa la cuenta. Aunque he tratado de vivir la vida con más optimismo del que me caracteriza, igual la idea de estar sola me deprime. No estoy hecha para estar sola. Necesito querer a alguien, entregarle afecto, cariño, mimos y cuidados varios. Cocinarle algo rico, mirarlo dormir, esperarlo de buen humor cuando llegue del trabajo y hacerlo reír. Comentar tus días, dar un beso de buenas noches y dormirte después de decir te quiero. ¿Se siente bien la libertad? Sí, pero se siente mucho mejor estar en pareja. Como que te dan ganas de ser mejor persona, dan ganas de levantarte todos los días. Es el combustible que me permite soportar un mal día, ponerle el hombro. Puede que sólo esté muy sentimental y de verdad eso hace que me cuestione más de lo normal. Me pregunto qué estoy haciendo mal, qué tengo de malo, por qué nadie me corresponde. De verdad no lo entiendo, porque aunque suene poco humilde, me considero una partner como pocas. Soy ultra fiel (hasta de pensamiento) Soy cariñosa, buena cocinera, tengo buen humor, perdono rápido, me considero una persona medianamente interesante para conversar. Soy comprensiva, aperrada, en fin, me entrego al máximo por el otro. ¿Qué más se necesita? No tengo idea. Me siento como Charlie Brown.

domingo, 3 de febrero de 2013